Los barraqueros "de toda la vida" no estarán en San Fermín. Desde el primer día en que se conoció el cambio de ubicación del ferial a la Runa así lo decidieron, a pesar de que con el paso de los días buena parte de los feriantes se han dado cuenta del grave error. Analicemos los pasos de la
Asociación de Industriales Feriantes de Navarra (Aifna), condenada en firme por el Tribunal de la Competencia por sus abusos de poder ante otros feriantes. No hay que preocuparse. Habrá ferias.
1 - La Meca explota el ferial de Pamplona desde un acuerdo municipal de 1879, hace 129 años. Desde los años 80 el acuerdo con los feriantes consistía en consensuar un canon y ellos mismos distribuían el ferial entre sus asociados en función de la antigüedad y criterios internos.
Ningún feriante no asociado podía instalarse en San Fermín. El acuerdo vía canon eliminó la subasta entre feriantes que derivaba muchas veces en trifulca, aunque originó un absoluto control del ferial por parte de la
Asociación de Industriales Feriantes de Navarra (Aifna).
2 - Desde 1977, los feriantes se ubicaron en Yanguas y Miranda. El canon de 2007, instalados entre la Vuelta del Castillo y el solar de la Meca por las obras de la estación, fue de 395.000 euros. En años anteriores,
el canon que desembolsaron los feriantes en el solar de Yanguas y Miranda superó con creces los 600.000 euros (más de 100 millones de pesetas). La Aifna lo pagaba a la Meca y luego acordaba internamente precios con sus feriantes en función del espacio, ubicación, etc. Sólo sus asociados podían entrar en la rueda. Nadie más.
3 - La nueva estación de autobuses, inaugurada en otoño de 2007, obliga al consistorio a buscar otro emplazamiento al ferial. Los grupos municipales acuerdan en enero de 2008 que el solar del Runa es la ubicación que mejor se adapta y descartan así Trinitarios (por su lejanía) y Antoniutti (por su reducido espacio).
Los feriantes se niegan y encuentran sólo el apoyo de ANV dentro del consistorio. La Mesa de los Sanfermines apoya la decisión municipal de ir al Runa.
4 - Llega la primavera. La Meca acepta pagar buena parte de las obras mientras sigue la negociación con los feriantes y con el Ayuntamiento sobre los años de explotación para amortizar el gasto de las obras del parque del Runa.
El canon que pide la Meca a los feriantes para 2008 es de 300.000 euros (50 millones de pesetas), mucho menos de la mitad de lo que llegaron a pagar hace sólo 3 años. Meca y consistorio acuerdan en un convenio que las barracas se instalen ahí durante, al menos, 25 años.
5 - La respuesta de los feriantes es tajante: se enrocan en su decisión a pesar poder tener asegurada su presencia durante tres décadas y sin ni tan siquiera probar el ferial durante un primer año. No hacen ninguna contraofeta.
Se muestran seguros de que sin ellos no habrá ninguna otra feria y apuestan por presionar hasta el final a la Meca y al consistorio para conseguir rebajar aún más el canon. La Meca se retira de la negociación al entender que no puede amortizar las obras ni obtener beneficio alguno si baja de la cifra de los 300.000 euros.
6 -
El Ayuntamiento se cansa de esperar a los feriantes y les pone un plazo para que decidan si acuerdan con la Meca un canon para este año. El plazo se alarga consecutivamente dos semanas y los feriantes ni siquiera convocan una asamblea para analizarlo. Los responsables de la Aifna responden el último día que no aceptan el canon y no quieren negociar más con la Meca, de hecho piden no hablar más con la Meca. El consistorio se encuentra sin feriantes y con un espacio nuevo en el Runa para llenar. Cómo solución,
los responsables municipales deciden convocar un concurso público para cualquier feriante que desee instalarse en el parque del Runa, incluidos TODOS los feriantes que venían a San Fermín. Es la segunda oportunidad para todos los feriantes y asociados de Aifna:
un concurso limpio y público sin intermediarios, sin canon, sin antigüedades, sin controles y sin coacciones. Eso sí, la Aifna ya no puede tomar parte en la decisión, a pesar de que en una carta le piden al consistorio formar parte de la mesa técnica de contratación: quieren ser juez y parte.
7 - Los feriantes analizan la situación y le dan una nueva vuelta de tuerca al tema. Dan por hecho que podrán controlar a través de sus asociaciones en España y Europa para que nadie se instale en Pamplona.
Apuestan por hacer fracasar al consistorio, que nadie presente ofertas y que el Ayuntamiento tenga que recurrir a ellos en última instancia para llenar el ferial. Sin embargo, sus cálculos fallan y, a pesar de las presiones y amenazas que reciben muchos feriantes ajenos a la Aifna, el Ayuntamiento cierra el concurso con
47 puestos para el nuevo ferial, con atracciones para mayores, menores, de movimiento y 3 restaurantes con ambientación musical.
8 - Días antes de que acabe el concurso público, algunos barraqueros entienden que la Asociación Aifna ha cometido un error en su estrategia y ven perdida su presencia en Pamplona cuando es su deseo. Tratan de llegar a un acuerdo para que la mayoría de los feriantes que venían a Pamplona se instalen en el Runa y hacen un acercamiento con el consistorio. El Ayuntamiento les pide que se presenten de forma individual al concurso. Lo plantean en una asamblea y
un 90% de los feriantes se muestra dispuesto a presentarse de forma individual. Otra pequeña parte de sus compañeros se opone al haber perdido el control y amenaza con consencuencias si alguien se instala en el Runa. La asamblea termina a golpes y sin posibilidad de reconducir la situación. La Policía Municipal de Barañáin y la Guardia Civil tienen que intervenir. Hay lunas de un coche rotas, golpes y lesiones.
9 -
El Tribunal Nacional de la Competencia resuelve que la Asociación de Industriales Feriantes de Navarra (Aifna) ha cometido "abusos de posición dominante" en los criterios de adjudicación de las instalaciones feriales y determina que existe una práctica restrictiva de la competencia en los acuerdos que los feriantes suscriben con los ayuntamientos para gestionar las ferias. Es decir, que no pueden controlar a través de una asociación quién acude a los feriales y quién no. Todo por la denuncia de un churrero que denunció el acuerdo de la Aifna con el Ayuntamiento de Peralta. El Tribunal Nacional de la Competencia determina que se comunique a todos los consistorios de Navarra la decisión para evitar que se siga con el abuso. Los feriantes dicen que recurrirán la resolución (que no sentencia), aunque esconden que se trata de una resolución basada en otra firme contra ellos mismos por su actuación en las fiestas de Huesca.10 -
Los feriantes convocan una manifestación fuera de toda lógica por las calles de Pamplona. Después de haber renunciado hasta en dos ocasiones a trabajar en Pamplona se manifiestan en defensa de sus puestos de trabajo. Mal dirigidos por la Aifna, muchos feriantes de otros lugares de España llegan a Pamplona y ven que no tienen su puesto de trabajo. No quisieron acordar un canon con la Meca y presionaron hasta el límite. No quisieron ir al concurso público, porque entonces perdían el control de la adjudicación interna, donde se mueven millones por conseguir mejores posiciones. En su desfachatez ante toda la ciudad, exigen a 15 días de los Sanfermines instalarse en la Vuelta del Castillo y, para colmo, anuncian movilizaciones durante las fiestas. Podemos deducir las presiones que van a sufrir los feriantes que este año quieran trabajar en San Fermín.
Corolario: la comodidad que resultaba acordar con la Aifna el ferial ha permitido que las barracas funcionaran en Sanfermines durante años, pero ha dejado fuera del ferial a decenas de feriantes acongojados por las prácticas abusivas y fuera de la ley de los feriantes, los mismos que, ahora, a 15 días de San Fermín, piden trabajar. Pamplona tendrá un ferial reducido este año, pero será limpio y transparente. Que lo disfrutemos.