| Foto de Iván Benítez tomada para Diario de Navarra en los Sanfermines de 2009. |
Con todo el sentido del mundo, la Casa de Misericordia va a volver a gestionar las barracas de San Fermín, algo que hacía desde 1789 y que le reporta a esta institución benéfica recursos necesarios para atender a sus residentes. La Meca, como popularmente se le conoce, cuenta con 310 trabajadores para atender a unos 550 residentes, oriundos de Pamplona mayores de 65 años. Esta institución de caridad y acogimiento, que atienden también las Hijas de la Caridad, se caracteriza por dar prioridad en la residencia a personas con muy bajos recursos. Precisamente con los ingresos de las barracas y de la Feria del Toro podrán atender muchas de sus necesidades.
De momento, el Ayuntamiento de Pamplona y la Casa de Misericordia
trabajan en un convenio que permitirá a la institución benéfica recuperar la
gestión de las barracas de San Fermín para los próximos 20 años. La Meca se ha encargado de las barracas, en distintas
ubicaciones de la ciudad, hasta el año 2007 incluido.


